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PLAGUICIDAS
UTILIZADOS EN EL CULTIVO DE ARROZ
Ing.Agr. M. Sc. Enrique
Deambrosi
El cultivo de arroz es,
en la actualidad, el de mayor importancia económica en el
país.- La mayor parte del área de producción se ubica
en la Cuenca de la Laguna Merín, donde el cultivo se
desarrollo al comienzo, extendiéndose luego hacia la
región Centro Norte, Cuencas del Rio Tacuarembó y
Negro, y últimamente ha tenido una importante expansión
en los departamentos de Artigas y Salto.-
El Instituto de
Investigaciones Agropecuaria (INIA) realiza trabajos de
investigación en 13 rubros de producción, distribuidos
en Programas Nacionales.-
Por su importancia
económica en la agropecuaria nacional, ARROZ es uno de
ellos.-
El Instituto realiza
trabajos de investigación en todas las zonas donde se
radica el cultivo; en la Cuenca de la Laguna Merín, con
sede en el INIA Treinta y Tres, y en la zona Centro
Norte del país, con sede en el INIA Tacuarembó.-
El uso más generalizado
de agroquímicos en el cultivo de arroz es en la forma de
fertilizantes, que son aplicados en más del 90% de la
superficie cultivada.-
El segundo lugar es
ocupado por la utilización de herbicidas , 60 70% del
área, y en tercer lugar los funguicidas.- Estos últimos
se aplican eventualmente en 25 30% del área,
dependiendo de las condiciones climáticas,
recomendándose hacer un seguimiento del cultivo en sus
distintas fases de desarrollo, observando síntomas de las
enfermedades para decidir si es necesario o no su
aplicación.-
Se explica a
continuación la estrategia del Programa Arroz de INIA,
relativa al uso de plaguicidas en el cultivo.-
La mayoría de las
aplicaciones de estos productos herbicidas y funguicidas
en el caso del arroz, se realizan por avión, una forma
práctica y eficiente que requiere una alta inversión por
unidad de superficie.-
Razones de la
utilización.-
¿Por qué se usan los
plaguicidas? ¿ Son necesarios? ¿Son evitables?.-
¿Es posible usarlos de
una manera diferente?.-
La causa de su
utilización es la presencia de plagas (malezas y
enfermedades), las que pueden causar daños, no sólo
cuantitativo en la producción del grano, sino también
cualitativos en la calidad del producto obtenido.-
En general el incremento
en la producción de alimentos puede darse por un aumento
en el área de siembra, o por la intensificación en el
uso de los recursos.-
Experiencias en otros
países indica que la intensificación y los cambios
significativos en la tecnología aparecen normalmente
acompañados por un empeoramiento de la situación general
en plagas.-
Investigación en
plaguicidas.-
Desde hace
aproximadamente una década se comenzó a plantear en la
investigación del cultivo de arroz, no sólo un objetivo
productivista (mayor rendimiento), tal como se
acostumbraba a hacer en el pasado, sino utilizar los
medios de una manera diferente, para obtener la
producción de una forma sostenible con todos los recursos
naturales y tratados de alterar en el mínimo posible los
mismos.-
Es importante hacer
mención a dos conceptos :- el manejo integrado de plagas
y el manejo integrado de cultivos.-
El "Manejo
integrado de Plagas" se refiere a la dinámica de
poblaciones de la especie plaga, en el contexto de un
ambiente asociado, utilizando técnicas y métodos
apropiados de la manera más compatible posible,
manteniendo la población de plagas a niveles por debajo
de aquellos que causan daños económicos.-
El "Manejo
integrado del Cultivo" engloba todas las actividades
que pueden realizar un productor, para obtener un cultivo
saludable con un rendimiento económicamente rentable.-
Ello incluye desde la preparación de la tierra, el manejo
de la fertilización, la utilización en tiempo y forma
del riego, etc., de manera de reducir con estos recursos
los efectos que puedan causar las plagas en el cultivo,
utilizando en última instancia el plaguicida de una
manera compatible y en dosis mínimas necesaria, para
obtener el objetivo planteado.-
Es con este último
enfoque que INIA trata de enfrentar las plagas del cultivo
de arroz; malezas y enfermedades.-
El productor puede,
mediante decisiones a su alcance, tales como la práctica
de manejo de cultivo, incidir indirectamente sobre el
tamaño o volumen de los efectos perjudiciales de las
plagas.-
La primera herramienta,
y es la más válida que existe en la agricultura para
enfrentar tales problemas, es la resistencia varietal
(genética).-
El Programa Arroz del
INIA vuelca la mayor parte de sus recursos financieros en
el mejoramiento genético, y entre los objetivos
específicos de este último, se halla el logro de
resistencias varietales a las enfermedades, y se estudia
la habilidad de los distintos cultivares en la competencia
con las malezas.-
En segundo lugar, el
Instituto realiza evaluación de herbicidas y de
funguicidas.-
Es necesario evaluar los
productos químicos, porque el país los importa y
registra para utilizar en el cultivo.-
La investigación
nacional debe probar:- 1) la eficiencia de esos productos
en lograr el objetivo para el cual se pretenden vender; 2)
establecer dosis necesarias; 3) el tiempo y la forma más
adecuados para su aplicación.-
Con respecto a los
herbicidas , además de la eficiencia en el control de
malezas, se evalúa su fitotoxicidad en el arroz.- Todos
los productos son en alguna medida fitotóxicos, es decir,
afectan el cultivo.- Es necesario conocer el grado de
fitotoxicidad, pues de lo contrario el productor que
utilice puede estar logrando plenamente su objetivo en el
control de malezas, llegando a la cosecha con su chacra
limpia, pero no tiene retorno económico en su inversión,
pues ha dañado el propio cultivo.-
Con respecto a
funguicidas, se evalúa el control de los productos a las
distintas enfermedades, y cuál es el mejor tiempo de
aplicación; una aplicación de funguicidas realizada en
el momento adecuado puede ser más eficiente que dos
aplicaciones en épocas no apropiadas.-
En tercer término,
INIA, recomienda el manejo integrado con la
fertilización.-
Esto es el resultado de
los estudios interdisciplinarios (entre:- mejoramiento
genético fitopatología manejo del cultivo), y
pretende evitar que la aplicación del fertilizante
estimule la competencia de la plaga (por ejemplo malezas u
hongos), lo que haría necesario una dosis mayor de
aplicación del plaguicida (herbicida o fungicida), para
poder contrarrestarla.-
Para lograr una mayor
eficiencia de los herbicidas, en condiciones de alta
infestación de malezas, se recomienda el retraso de la
aplicación de los nutrientes a la siembra (este caso el
nitrógeno) o la disminución de sus dosis, hasta después
de realizar el tratamiento de control.-
En la caso Nº 1 se
presentan resultados obtenidos en Rocha en la zafra 1993
94, en presencia de gramas donde se puede observar los
efectos de aplicar 20 kgs. de nitrógeno y 40 unidades de
fósforo en forma basal, comparado con la aplicación en
consecuencia del fósforo a la siembra, y la urea al
macollaje luego de aplicar el herbicida.- La
fertilización NP a la siembre (fertilizante binario)
estimuló la competencia de las malezas (caso Nº 2) por
que el incremento de los rendimientos, aun aplicado el
herbicida, fue pequeño.- En el caso Nº 3 (nitrógeno
diferido) se logró una mayor eficiencia de aplicación de
los nutrientes, con una mayor respuesta con respecto al
testigo sin fertilizar (más kilogramos de arroz por
kilogramos de nitrógeno y fósforo utilizados).-
Con respecto al tema
enfermedades, se comprobó que aplicaciones de urea
aumenta el contenido nitrogenado en la planta, lo que en
valores altos las vuelve más susceptibles a las
enfermedades de los tallos provocados por los hongos.-
Por tal motivo, se
incrementa la necesidad de aplicación de funguicidas.-
Es preciso entonces
aplicar la cantidad necesaria para satisfacer las demandas
de nutrientes por parte del arroz, y evitar el uso de
dosis excesivas.-
Fuera de la razones
técnicas relativas a la necesidad de aplicación de los
productos, hay que tener en consideración el aspecto
económico, ya que los márgenes de ganancia son cada vez
más ajustado, lo que hace que se debe considerar este
aspecto en la toma de decisiones.-
Por suerte, en el país
es ocasional el uso de insecticidas. En la Zona Este
prácticamente no hay problemas en este sentido.-
Hay un año cada cinco,
en especial en períodos con falta de lluvias, donde
pueden aparecer problemas con lagartas defoliadoras en las
primeras etapas de desarrollo del cultivo.-
Ellos son controlables
con el uso del riego, y en general se puede evitar la
aplicación de insecticidas.-
No sucede así en la
zona Norte, departamento de Artigas principalmente, donde
las condiciones de siembra del cultivo en los suelos de
mayor pendiente impiden el manejo del agua como
herramienta de control de las lagartas, y porque también
existe una mayor influencia de la situación del otro lado
de la frontera, en la dinámica de las poblaciones de las
plagas existentes.-
IMPORTANCIA
DE LAS ROTACIONES.-
Un aspecto muy
importante de la producción uruguaya es que en nuestras
condiciones no existe el monocultivo de arroz.-
La recomendación de la
investigación es rotar el uso del suelo con la
producción de pasturas forrajeras, lo que entre sus
múltiples ventajas, disminuye el problema de
contaminación con plaguicidas.-
La Estación
Experimental del Este de Treinta y Tres, recomendó hace
más de 15 años sembrar 2 años de arroz y luego 4 años
de pasturas artificiales, con lo cual el
cultivo ocupa el 33% del
tiempo en un determinado lugar.-
Con la limitación de
las fuentes de agua, y el constante incremento del área
de producción en los últimos años la situación ha
variado, y el arroz tiene cada vez más presencia en el
tiempo en un determinado suelo.-
Como consecuencia, las
condiciones se alteran de manera más importante, y se
consideró necesario medir objetivamente que está pasando
en las zonas arroceras.-
ANALISIS DE RESIDUALIDAD
DE LOS PLAGUICIDAS UTILIZADOS.-
Con la capacidad
analítica hoy existente es posible detectar residuos de
plaguicidas.-
INIA ejecutó durante
dos años un proyecto en forma conjunta con el Laboratorio
Tecnológico del Uruguay (LATU).-
El objetivo del trabajo
fue realizar un monitoreo del medio ambiente donde se
produce arroz en distintas regiones del país.-
El diagnóstico permite
conocer si estamos en una situación grave, o en una
situación intermedio corregible, o si realmente estamos
produciendo en una forma satisfactoria.-
Por otro lado sin tener
en consideración nuestro medio ambiente, Uruguay exporta
el 90% del grano que produce.- Muchos países importadores
del producto exigen certificación de residuos, o de
presencia de los mismos por debajo de ciertos limites.-
INIA se encargó de la
parte agronómica, selección y extracción de muestras, y
LATU (bajo la responsabilidad de la Ing. Química Mirta
Umpierre) realizó la determinación y evaluación de los
residuos.-
Situaciones estudiadas:-
Se procuró cubrir un
amplio espectro de situaciones e historias de uso de
chacras en los departamentos de Tacuarembó, Cerro Largo,
Treinta y Tres y Rocha.-
Además de incluirse las
situaciones existentes en la realidad de producción, se
recogieron muestras en condiciones especiales.-
El estudio incluyó
chacras de producción de arroz que retornaban de un
período de praderas (4 años de pasturas artificiales),
retornos de pasturas naturales , y situaciones con 2 3
y hasta 4 años de arroz consecutivos.-
Esta última situación
se genera especialmente en INIA Treinta y Tres, donde
tenemos en ejecución rotaciones con presencias más
frecuentes del cultivo de arroz, para estudiar problemas
de plagas (malezas, enfermedades) o cualquier otro que
pueda presentarse, como pueden ser enfermedades
fisiológicas (por ejemplo espiga erecta).-
Lógicamente en este
último caso se incrementa la probabilidad de detectar
residuos.-
Plaguicidas
analizados:-
Se concentraron los
trabajos en los productos más utilizados:- Herbicidas:-
propanil, molinate, quinclorac y clomazone; fungicidas:-
carbendazin, edifenfos, propiconazol y metil
tionfanato.-
Además, de herbicidas y
fungicidas, se incluyó en el estudio de los insecticidas
organoclorados.-
De acuerdo a resultados
del LATU en la década de 1976 86 no se habían
detectado este tipo de productos en granos destinados a la
exportación.-
La decisión de la
inclusión se basó en afirmaciones realizadas en la
prensa, en cierta oportunidad, sobre la presencia de
clorados en agua que provenían del cultivo de arroz.-
Se decidió investigar
su presencia en algunas muestras, y de acuerdo a sus
resultados continuar o no su evaluación, de forma de
priorizar los recursos en los otros plaguicidas.-
Extracciones:-
Se extrajeron muestras
de aguas de ríos, cañadas, arroyos y canales de drenaje,
y las de suelos y granos de las propias chacras de
producción.-
A nivel de laboratorio
se utilizaron técnicas analíticas por cromatografía
gaseosa y líquida.- Con la colaboración de técnicos y
productores de arroz, INIA localizó chacras donde se
aplicaron los productos de interés.-
En los casos más
controlados se extrajeron muestras de suelos y aguas en 3
oportunidades:- la primera en el mes de diciembre luego de
la aplicación de los herbicidas, la segunda al momento de
la cosecha (también de granos) y la tercera 50 60
días después.-
Sería esperable
detectar residuos en los suelos en la primera época, ya
que no existe tiempo para la disminución de los niveles
de los plaguicidas, ya sea por causas biológicas o
físicas.-
En las situaciones más
generales se extrajeron una muestra a la cosecha y otra a
los 50 60 días.-
Resultados:-
Se analizaron en total
416 determinaciones analíticas en 131 muestras (57 de
suelos, 35 de aguas y 39 de granos) colectadas en la zafra
1993/94 y 1994/995.-
Con respecto a
plaguicidas organoclorados se realizaron determinaciones
en 12 muestras de arroz con cáscara, correspondientes a
parcelas experimentales manejadas por INIA en el año
agrícola 1992 93 y en 5 muestras de suelos y 7
muestras de aguas, provenientes de extracciones realizadas
en 1994 en los departamento de Tacuarembó y Treinta y
Tres, no detectándose en ningún caso la presencia de
residuos.-
En la relación a
presencia de herbicidas y fungicidas en muestras
extraídas en los años agrícolas 1993 94 y 1994
95 , se pudo constatar lo siguiente:-
en aguas y granos fue
mínima, aunque al comienzo la presencia de algunos
positivos de molinate y edifenfos, en muestreos sucesivos
posteriores a su aplicación, evidencia bajos o
indetectables en suelos se encontró un número un poco
mayor de positivos de molinate y quinclorac, en las
primeras etapas de aplicación, comprobándose y su
descenso o desaparición en muestreos posteriores.-
CONSIDERACIONES
FINALES:-
Es posible trabajar con
tecnología para incrementar los rendimientos mediante el
uso adecuado de los medios de producción, de manera de
preservar los recursos naturales, indispensables para
mantener las ventajas competivas que nuestro país
ofrece.-
En general no se han
encontrado residuos en los monitoreos realizados en el
transcurso de dos zafras agrícolas, en los suelos
utilizados, en importantes corrientes de agua ubicadas en
las cuencas respectivas y en los productos finales
(granos).- En los casos que se detectaron niveles de
residuos de algunos plaguicidas en períodos inmediatos a
su aplicación, se pudo comprobar su disminución o
desaparición en extracciones sucesivas.-
Los resultados obtenidos
son de gran importancia para el sector arrocero.- Por un
lado, en el escenario nacional se constató que se produce
el cultivo de una manera satisfactoria con el medio
ambiente que se utiliza.- Por otra parte, desde el punto
de vista de calidad de exportación, ello debe representar
una llave de ingreso a los países importadores más
exigentes.-
La situación existente
no debe llevar a una despreocupación sobre el tema, sino
que por lo contrario debe ser mantenida y aun en lo
posible mejorada.-
Algunos resultados
positivos de herbicidas en corrientes de agua, aunque
valores inferiores a aquellos que pueden ser considerados
nocivos para la salud, están indicando un uso inadecuado
de los productos.- Ello no sólo debe preocupar desde el
punto de vista ambiental, sino que está demostrado la
presencia del herbicidas en un lugar diferente del que fue
destinado, y por lo tanto no está cumpliendo la función
para la cual fue aplicado.-
Los participantes en la
producción de arroz, productores y técnicos, deben tener
muy presente el valor de la rotación del cultivo con la
producción pecuaria.- El abandono de esta práctica, o la
disminución en el tiempo de la fase ganadera, generará
sin lugar a dudas un aumento en las plagas del cultivo.-
Ello llevará al incremento de aplicaciones de plaguicidas
para el manejo de los problemas hoy conocidos, pero en
especial a la mayor presencia de arroz rojo y negro en la
chacra, por lo cual perderemos muchas de las ventajas que
hoy ofrecen nuestros suelos.-
Artículo
publicado en la Revista Arroz Nº 7 de Setiembre de 1996.-
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