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CONCURSO DE CUENTOS "CINCUENTENARIO DE LA ASOCIACION CULTIVADORES DE ARROZ"

Montevideo, 30 de Julio de 1997.-

En el día de la fecha y a la hora 17, se reúne en el local de la Asociación Cultivadores de Arroz, la Comisión designada para actuar en el Concurso de Cuentos organizado con motivo de los 50 años de dicha Asociación con la asistencia de sus integrantes Sra. Mirta Bonilla, Sr. Miguel Carbajal y Sr. Robert Frugoni.- Resolviéndose otorgar los siguientes premios:-


Primer Premio – Categoría Escolar.-

"El negro Canango"

El Río Negro corre impetuoso, dejando oír su ruido desde lejos.- Un camino marcado por las huellas de carro de pértigo que durante mucho tiempo sacó leña buena para la estancia, nos llevo hasta la carpa del Negro Canango.-

Allí enseguida de entrar a una picada nos hicieron una guardia salvaje los talas, coronillas, pitangueros y otros tantos árboles nativos.-

Lo encontramos sentado junto al fogón, amargueando, rodeado por sus tres perros, el Tigre, el Baqueano y el Corbata.-

A poca altura en los gajos de los pequeños arbustos, los chingolos, zorzales, cardenales y otros tantos tramaban una música propia de la mañana de sol radiante.-

Buenos días, negro viejo.-

Negro, dijiste se levanta de imprevisto haciendo mención de pelea.-

¡Pare! ¡Pare! don Canango.-

Aura si aprendiste a respetar gurí atrevido.-

¿Qué andas haciendo?

Vine a traerle leche ya que sobró en la estancia y es buen alimento.-

Gurí bueno, carajo.- Te vía dar una manta de capincho pa tu padre y pa vos y tu hermano unos bagres para hacer milanesas, aunque crea que dentro de poco todo este se terminara según m lo han contado.-

¡Ah! Ya me parece ver al pobre negro Canango con el muchilaje río abajo buscando otro lugar, otro puerto, otros amigos del monte.-

¿Porqué dice eso Canango?

Pues vea gurí, dice que dentro de pocos meses darán vuelta el pajonal y la llanura que lo rodea y ahí harán una arrocera.-

Bueno Canango, pero eso es importante, se producirá arroz para otros muchos uruguayos.-

¡Ah sí gurí! Pero yo no puedo cambiar el ruido de mi río, el canto de mis pájaros por ruido de motores de máquinas y tractores.-

Bueno, le voy a decir que puedo irme más abajo y abrir otro puerto, hacer otros amigos como los pájaros y árboles y acá, bueno, a lo mejor acampan otros que vienen de la mano del progreso y que usted dice que producirán arroz para los orientales.-

Para los orientales y para otros Canango; para los brasileños, los argentinos, los iraníes y otros que no recuerdo.-

Bueno, si es así como usted dice, igual quedo contento porque ese arroz saldrá de esa tierra negra y tan sana que tantas veces mis patas desparramadas han pisado corriendo algún pelo duro.- Ese arroz saldrá de esa tierra que como una madre lo hará realidad para quienes dejarán su sudor en su preparación.-

Así pasaron los meses y cuando comenzaron las aradas, una canoa rústica dejaba la barranca donde tantas noches de luna clara se reflejó en el remanso.-

Canango remando suave, firme con todo su cargamento se trasladaba hacia otro puerto, a buscar nuevos amigos pero siempre escuchando el ruido de su río, de sus pájaros, por la orilla caminan pensativos por la decisión los perro que han comprendido que dejan el campamento.-

Pronto se verá una llanura verde, uniforme, símbolo del progreso y de la producción.-

ANA GABRIELA RODRIGUEZ BERMUDEZ
12 años
Escuela Nº 28 – Costas de Caraguatá – Tacuarembó.-


1er. Premio – Categoría Liceal.-

"Mi Pueblo"

Al este del país, al norte de Rocha, un pueblito de no muchos habitantes, lo llamaron "Cebollatí" , se formó con un montoncito de personas que comenzaron con la plantación de arroz, que posteriormente se transformó en arrozales.- Habitantes humildes y trabajadores que conocen el amanecer de cada estación y el oscurecer de cada noche de las mismas.- Pies endurecidos de pisar la tierra dura y la escarcha, rostro recio y envejecido de soportar los fuertes rayos de sol.-

Pero todo esto no importa para el "zafrero" de esta zona, si tienen que llevar el pan de cada día para su familia.-

Nos rodea un hermoso y caudaloso río del mismo nombre, monte virgen y agreste que abrigan a muchos pescadores, esperando que las aguas dulces y mansas le devuelvan su sustento.-

Los días transcurren tranquilos, la monotonía se hace asidua para los personajes de mi pueblo, pala al hombro, bolso en mano, ojos cansados por el tiempo, esperando todos el mismo fin, la llegada de la tan ansiada cosecha.-

El dorado de los campos se ve a lo lejos, paisaje bello para todos.-

Llegó la recolección del preciado grano.- El movimiento se acentúa, las calles se ven colmadas de camiones, que quien sabe de donde vienen.- Niños con sus canastos que aprovechan para vender el pan y tortas fritas en dicha zafra.-

La tarea es de todos y para todos.- El sol y el arroz iluminan mi pueblo.-

SOLEDAD BAREÑO
12 años
LICEO CEBOLLATI.-


2do. Premio - Categoría Escolar.-

"UNA AVENTURA ESCOLAR"

Volvíamos de pasear en Los Ceibos, en bicicleta.- Eramos 8 niños.-

De repente vimos una mulita; y la correteamos hasta agarrarla.-

Manuel la lleva en la mano, cuando de repente sentimos:-

Pssst, pssst, pssst, la mulita no.-

Eran los patrones de esa chacra.-

Nos mandaron llevar la mulita a su lugar, porque está prohibido cazar mulitas.-

Seguimos nuestra bicicleteada, llegamos al canal, nos dimos un baño y nos fuimos para casa.-

JULIO CESAR PEREIRA OLIVERA.-
12 años.-
ESCUELA Nº 84 – COSTAS DSEL SARANDI GRANDE – TREINTA Y TRES.-


3er. Premio – Categoría Escolar.-

"Invasión en la Arrocera"

Había una vez una hermosa arrocera, su dueño estaba muy feliz y conforme con su trabajo.- El tiempo había sido favorable y las plantas de arroz ya habían dejado atrás la floración, dando paso a tiernos y jugosos frutos.-

Mientras tanto, una bandada de cerdos, abandonada de los ojos y el cuidado de su dueño, merodeaba en torno a la arrocera.-

Cuando la suave brisa acariciaba las jugosas plantas, el olfato de los cerdos se enloquecía de placer.- Hasta tanto que cierto día, los suinos hambrientos no soportaron la tentación y dado su estado de delgadez, no les fue difícil cruzar el alambrado.-

El deleite fue mayúsculo pero el destrozo aún mayor, porque claro, luego de tener la panza llena, la siesta fue obligatoria y al despertar hubo retozos seguidos de un buen baño adornado con barro y secado al sol.-

Y luego otro sensacional banquete y además .....

Al caer la tarde ambos dueños se encuentran en el lugar de los hechos, en el primer momento, hubo tensión pero hablando se entiende la gente en estos lugares.-

El dueño de los cerdos asume su responsabilidad y paga con dinero el daño causado.-

Pero a quienes les va mal, pero muy mal, es a los cerdos, irán prisioneros hasta la época posterior a la cosecha, en que serán liberados al rastrojo.-

La comida ya no será tan tierna pues los granos caídos al suelo y abandonados por la cosechadora son justamente los más secos.-

Nuevamente habrá retozos, baños y comida en lo que fue la arrocera.-

¿Y el arroz?.- Llegará nuestros platos, riquísimo como siempre, con sabor a Suelo Uruguayo.-

Jairo Techera – Alfonso Gómez – Jorge Techera – Martín Rodriguez – Mirtha Alvarez – Verónica Rodriguez – Marcela Suarez – Vanessa Techera – Mariana Rodriguez – Lorena Techera – Laura Apolinario – Leonardo Suarez.-
Escuela Nº 81
LOS ARROYITOS – ROCHA


Cuentos publicados en la Revista Nº 11 de Octubre de 1997.-

  

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