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REPORTAJE A CARLOS (CARLON) RIOS

Ing Agr.Marcos Ríos:- Primeramente queremos saber Carlón cuando fue tu primer contacto con el arroz, aunque no fuera como productor, cuando lo entraste a ver y  conocer el cultivo.

Sr. Carlos Ríos:- Bueno, mi primer contacto, la primera vez que vimos arroz fue en 1942 cuando la seca grande, que una represa con la cual estaban regando se agotó y el productor quedó sin cosecha, quedo para pastoreo, a rendimiento, era un productor chiquito que había quedado, de la época que Radunz abandonaba la zona de Buen Retiro (Lunarejo) para irse al Este. Los productores que se habían hecho con él, en los cuales iba Bonino, los Gómez, Gómez Chagas,  que se hicieron en la vuelta de Radunz en Tranqueras, después de 1935, comenzaron con el arroz en esa zona, de ahí emigraron al Este, por tener mejores condiciones para el arroz.

M. Ríos:- que era lo que te llamaba la atención de esa gente, en las costas de esos arroyitos, como era el cultivo, el bombeo la cosecha, el laboreo.

C. Ríos:- bueno ahí hubo una falta de productores en  nuestra zona, que surgieron luego en 1947 – 1948 en la cual venían con bueyes y toda la cosecha se hacía manual, se  engavillaba el arroz para sacarlo para la parva, y todo era con trabajo brazal, mediante el cual tenían que sacar de adentro de la chacra, luego de cortado y de hecha la gavilla, llevarlo a la parva, para secarlos. Cuando iba la trilladora, que era fija, otra vez con horquillas pasarlo por la máquina,  para recién ir a la bolsa, en las cuales iba a los telones, que se secaban al sol, con mucho trabajo. En una arrocera de 100 hectáreas, se juntaban por lo general, una cuadrilla de 40 a 50 obreros por lo menos para hacer la cosecha, por lo cual daba mucha mano de obra, los costos eran bajos, con 40 a 50 bolsas se cubría el costo de chacra para la venta del arroz. El riego y la trilladora se movían con motores a vapor, y las cuadrillas trabajan haciendo carbón en los montes ribereños.

M. Ríos:- A partir de ahí, cuando fue tú primera experiencia como productor, cuando comenzaste con el cultivo.

C. Ríos:- cuando se inició COPARROZ que se comenzó a exportar arroz a cambio de maquinaria, que se hizo negocio con Rusia, se facilitó mucho, al venir maquinaria con la cual se entraba a la chacra y salía el arroz trillado, lo único que para ser arrocero se necesitaba en la chacra tener secador para abastecer el volumen de trilla que era mayor por día.

M. Ríos:- en que año más o menos empezaste.

C. Ríos:- Comencé en 1963- 1964 pero ya andaban las trilladoras automotrices, trabajando. Las Case 120 y todas aquellas máquinas a nafta.

M. Ríos:- la maquinas rusas vieron en 1966-67

C. Ríos:- si, pero nosotros nos iniciamos con las maquinas americanas, que hacían turnos por las chacras, chacritas chicas.

M. Ríos:- en esa época, entonces, comenzás con el arroz, en 1962 – 1963 o por ahí y me decías que como los costos eran bajos, que con 40 a 50 bolsas de cosecha ya se cubrían los costos, que con una cosecha un poco mejor, evidentemente permitía un crecimiento, esos crecimientos fueron siempre buscando, que tipo de zona, como eran las chacras.

C. Ríos:- en esa época, en esta zona se plantaban chacras inundables, muy fértil los suelos, por  el arrastre de los ríos, lo fertilizaban naturalmente, sobre todo los que bajan del lado del basalto, reponen mucho la fertilidad, y rotábamos las tierras, que ya habían sido usadas por otros, con menos costo, había que instalar la bomba, resolver el problema del secado e iba la trilladora, ya con tractores más modernos, facilitaba ser productor. Pero igual siempre, para el secador y la trilla que se hacía en bolsas, se requería un conjunto de obreros que actualmente no se usa por que todo es a granel, se trillaba embolsando, se embolsaba para llevar al secador, luego del cual se embolsaba nuevamente para ir al mercado, pero siempre el costo no era muy alto con 50 a 60 bolsa se cubría el costo. Ya andábamos en cosecha de entre 90 a 100 bolsas, con la cual nos dejaba una utilidad.

M. Ríos:- me decías también que había dificultades de caminos, el transporte era caro y por eso el secador en la chacra. Como eran las rutas, que fundamentalmente era por la ruta 26, que ahora es todo bituminoso, quizás no había ruta, no había puentes, me decías.

C. Ríos:- cuando pasamos a campos de mayor área en el Río Tacuarembó Grande, zona en la cual faltaban puentes en los ríos. Entonces había que instalarse con equipos de secado, para las máquinas, con máquinas de mayor rendimiento, nos exigían más secadores y almacenamiento, porque venía  una creciente y nos quedábamos con la cosecha guardada en la chacra, hasta que bajaran los ríos, eran todos costos que ahora se han simplificado, han cambiado, sí hay mayor diferencia, por falta de precio en el arroz, que exige más bolsas por hectárea, para cubrir los costos actuales.

M. Ríos:- igualmente cuando empezaron a mejorar las rutas, que se arregló la ruta 26, se hicieron los puentes no inundables, trasladaste el secador, junto con algún otro productor a al pueblo al lado del tren, pero siempre con la característica que el agua, te la brindabas vos y el secado, lo seguías haciendo vos mismo.

C. Ríos:- si ahí  entró a simplificarse, se hicieron grandes plantas de secado, en los centros de recibo, en la cual iniciamos una en la vía férrea aquí en Tacuarembó, en la estación, la que ahora es de SAMAN, solo teníamos que resolver el problema del bombeo, ya era más fácil y al recibir en varios puntos del País, como organizó SAMAN y otros puntos de recibo, en cualquier parte del País uno podía, hacer una arrocera, en la cual el arroz salía de la máquina directo al secador, entonces se facilitó aumentar el área, que fue cuando se aumentó mucho el desarrollo.

M. Ríos:- justamente ese aumento de área, también implico que los arroyos ya estaban a plena capacidad de suministro y empezó la época de las represas. Cual fue la primer represa, en que empezaste a instalarte.

C. Ríos:- Tacuarembó se inició con la primer represa que la hizo el Dr. Joao Goulart cuando vino acá, junto con una que inició COPARROZ  en los campos de Riccetto. Habían otras chicas que se habían hecho antes pero eran de menos rendimiento y de ahí hubo prácticamente un salto grande, porque en todo el País hubo la inquietud de almacenar agua para hacer arroz, agua elevada la cual no llevaba bombeo.

M. Ríos:- y por donde empezaste con este tipo de riego y en que año.

C. Ríos:- en los campos de Cerro Largo, con costas de Tres Hermanos, una represa hecha por Carlos G. Silva, por el año 1973. Ahí ya arrancamos con 400 hectáreas, de riego por represa, y fue muy fácil, porque al tener resuelto el problema del secado que se hacía en distintos puntos del País, represas con chacras aisladas resolvían el problema, en los centros de secado, por lo general en los molinos. Y eso aumento mucho el desarrollo, pero aumentaron los costos también, por lo cual había que tener promedios parejos para poder mantenerse en pie.

M. Ríos:- otra cosa que me comentabas que era ya en esa época habían cambiado las variedades. Cuando te iniciaste, eran unas variedades, ya en esa época,  esas áreas se cubrían con Blue Belle con rendimientos más altos.

C. Ríos:- si ahí técnicamente entró a tallar el desarrollo, cuando vinieron los profesionales a colaborar con los productores, y se mejoraron las variedades, se entró a hacer un mejor manejo de chacra y tener rendimientos más parejos y mejores precios, que fue cuando el arroz uruguayo tomó los mejores mercados europeos, con calidad que se igualaba al americano, con la variedad Blue Belle.

M. Ríos:- y el herbicida también.

C. Ríos:- después vino el herbicida, que facilitó la siembra directa, otra parte que los técnicos desarrollaron mucho y abarató costos, pero también exigía ser muy puntual con la planta. Había que darle el agua enseguida, había que organizar muy bien la chacra, en la que tenían que trabajar muy combinado los técnicos con el trabajo de chacra, para no arriesgar la cosecha. Fue donde se empezó a levantar los promedios, el promedio nacional ya subió a 130 a 140 bolsas como ha llegado ahora, gracias ese esfuerzo.

M. Ríos:- después de lo de Carlos G. Silva saltaste para “El Cordobés” que fue otra zona que también hiciste una colonización, ahí no habían chacras, no habían canales, no habían caminos, no habían puentes.

C. Ríos:- sí ahí hubo otro desarrollo, hubo que hacer los caminos y los puentes en los arroyos, que no habían. Pero eran zonas vírgenes, que no habían productores, se hizo un puente de 60 metros de madera, para pasar el Pablo Páez, que duró 23 años, se amortizó cosechando, Y el desarrollo fue más parejo, no teníamos que mudarnos tanto. Ahora los costos de fletes eran muy altos por que ahí empezó a subir todo, combustibles. Costaban más los fletes que la renta de la tierra y fueron dificultades que surgieron a posterior. En ese momento arrendábamos a 8 bolsas por hectárea y el flete costaba 14 por ciento.

M. Ríos:- siguiendo con tu evolución, ahí después te viniste por los noventa a concentrar acá de vuelta en Tacuarembó, en la zona de Aº Tranqueras y Aº Tacuarembó Chico, ya en campos tuyos. Que ves de esa evolución como arrocero?

C. Ríos:- el problema mayor me parece que está en el combustible, las herramientas hace tiempo las tenemos caras, hoy le sacamos mayor rendimiento. El combustible incide mucho, porque si tienes cualquier bombita que trabaje para levantar el nivel de riego, si no es electrificada, el costo incide muchísimo. Si bien se han encarecido fletes, laboreo todo, pero el manejo del agua donde se tiene que pasar por la bomba, con diesel, mata las utilidades.

M. Ríos:- Tuviste oportunidad de manejar la variedad 144, estas últimas variedades,  que fueron otro salto después del Blue Belle, que tuvo su momento. Y cambios de mercado. Esos cambios de mercado, como lo viviste.

C. Ríos:- bueno para el grano corto hubo momento que no había colocación, acá cuando hubo una crisis grande, hubo que venderlo para las cervecerías, fueron las variedades Americano 7, el japonés 32,  todo ese arroz fueron a las cervecerías cuando una crisis que no se podía exportar arroz. Si bien nos dieron cuando esa crisis, cuatro años para regularizar las deudas, hubo una época de bonanza y se la pagábamos antes. El BROU rescató los préstamos antes, en 2 a 3 años ya había cobrado todo. Pero ahora, con estos costos altos, interes alto, yo tuve que parar de plantar. Estaba trabajando a pérdida y me estaba llevando todo muy rápido. Hace dos años que no planto, porque no podía superar los costos. Se estaba encareciendo, aún en campo propio, estaba a pérdida y ahora tengo un productor, que si bien saca muy buenos promedios, siempre está estudiando como resuelve el problema del combustible. Con un bombeo eléctrico, pero en la parte que no es eléctrica, le resulta muy complicada.

M. Ríos:- también en las chacras que tuviste tanto en Brigadas Civiles como en Cerro Largo, fuiste cliente de AFE. Despachar arroz en vagones, fue una época también que el productor hoy no la conoce.

C. Ríos:- si realicé embarques importantes en Santa Clara que me rindió mucho, era económico, después eso medio desapareció y encareció el flete de la altura de “El Cordobés”, prácticamente hoy encarece mucho. Son los fletes más caros, en el centro del País, tanto para la madera que se planta allí en la vuelta, como era para nosotros para el arroz. Lejos de los centros de consumo, ahí AFE nos favoreció mucho. En Brigadas Civiles también, hicimos embarque a granel, que eran bien económico. No se si eso se organizará de vuelta, prácticamente lo están usando los molinos, que están instalados sobre centros ferroviarios.

M. Ríos:- y del tema de las vivencias como arrocero? Porque antiguamente, estamos mirando fotos, acá tenías la casa, la construcción en el medio del campo y ese vínculo con un personal muy numeroso, siempre una cantidad de gente muy importante.

C. Ríos:- bueno ahora se ha simplificado mucho, los mismos prácticos que hacen la siembra hacen la cosecha, hacen el riego, prácticamente un conjunto de personal permanentemente que trabaja todo el año. Ahora estan arreglando caños de bombas y otros trabajos, trabajan todo el año, son menos pero tienen trabajo asegurado.

M. Ríos:- más especializado.

C. Ríos:- más especializado, tienen que saber soldar, tienen que saber regular las máquinas para el herbicida, la trilladora, todo se hace en la vuelta de la chacra.

M. Ríos:- En cuanto a tú vinculación con la Asociación acá en la Regional,  desde tus inicios a ahora, algo que quieras resaltar.

C. Ríos:- si en verdad, antes nos movimos para ser arroceros, vivíamos visitando gente del Este, de Artigas, viendo como cosechaban, las primeras cosechas a granel. Y el productor tenía que salir a buscar, a ver como hacer las cosas, como mejorar, como abaratar costos. Pero ahora, los técnicos llegan todos los días o los mensajes de los técnicos y lo visitan en la chacra y cada zona tiene su regional, la organización para el productor está muy buena, lo que falta es ordenar el mercado, de tal forma que sea rentable, tanto es que se podría aumentar mucho la producción de arroz, como se ha aumentado el rendimiento por hectárea, se puede aumentar la cantidad de chacras, ahora que hay práctica de cómo hacer agua elevada, embalses. Sería mucho más fácil el desarrollo, porque está todo orquestado. Ahora al faltar precio, el productor está corriendo detrás de las finanzas, eso lo acobarda a los setenta años, no se, como me entregué yo, y no sé los que quedan como seguirán.

M- Ríos:- una parte que te ha tocado también, como productor ganadero, los rastrojos de arroz que cambio le has visto en todos estos años, desde que veías las primeras chacras, ahora esa vinculación con el ganadero, las diferencias o no que han ocurrido.

C. Ríos:- yo tengo arroz en mi campo, y lo que me entusiasma más es la reposición de praderas que se hacen por intermedio del arroz. Se mueve la tierra y el fertilizante, y actualmente se hacen praderas económicas, prácticamente financiadas por el arroz. Pasa un avión atrás de la cosechadora, y te deja la pradera implantada, si uno quiere hacerlo mejor la laborea un poco, igual la puede hacer mecánicamente.

M. Ríos:- eso antiguamente como era.

C. Ríos:- antes era imposible, no tenías ni la semilla preparada, ni experiencia para hacer praderas en el rastrojo. Hay que agradecerles a los técnicos lo que han avanzado en eso, porque sino difícilmente se hace  rentable la pradera. También, si no se hace la pradera, el arroz no vuelve con buena recuperación al suelo. El ganado es un complemento muy bueno, con la pradera del mismo arroz.

M. Ríos:- esa ventaja es también del Uruguay, comparado con otros países que has visitado, que no tienen esa rotación con ganadería.

C. Ríos:-  en lugares que más he andado lo hacen con otros cultivos, como soja y otras cosas, pero me parece que los costos son mayores, el ganado recicla el suelo con mayor facilidad que otros cultivos, más natural. Y para la ganadería, embarcamos más seguido, embarcamos prácticamente todo el año mediante la pradera atrás del arroz y antes eso era totalmente zafral. Post zafra en el inverne de novillos era muy difícil, se hacía únicamente en la zona agrícola del oeste del Uruguay, ahora en todo el país se está haciendo.

M. Ríos:- ahora te dejo libre la finalización, que mensajes dejas para la Revista “ARROZ”

C. Ríos:- para la Revista “ARROZ” los felicito a los arroceros que están en carrera, que no aflojen, que vendrán tiempos mejores, cuando cumplí 70 años, aflojé un poco,  pero hay mucha gente joven con futuro; que sigan adelante, sin miedo que tienen que venir tiempos mejores, porque el alimento siempre se necesitará en todo el mundo.

 

  

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