14 y 15 de diciembre de 2005, CIAT, Palmira, Colombia.
Alfredo Lago Raab
Esta reunión, la ultima de las tres del año 2005, fue sin dudas muy especial para Uruguay al ser la primera con el nuevo director ejecutivo del FLAR, nuestro amigo y compañero Ing. Agr. Gonzalo Zorrilla, nombramiento ya anunciado en la edición anterior de revista ARROZ. Por cierto, una excelente decisión del Comité al designar a Gonzalo para ocupar tan importante cargo, dado su profundo conocimiento del arroz en el mundo y particularmente en América, zona de influencia del FLAR. Asimismo por su extensa relación con el Fondo, al haber ocupado la representación de INIA en el Comité desde la incorporación de nuestro país, fueron hechos que lo distinguieron en sus aptitudes para ocupar este cargo.
También cabe destacar la designación del Ing. Agr. Pedro Blanco, Jefe del Programa Arroz, como representante de INIA ante el FLAR, colocándolo como técnico destacado del Programa, para ocupar tan importante posición para el sector arrocero uruguayo. Conformando con Alfredo Lago, secretario de ACA, la representación de Uruguay en el Comité Administrativo del FLAR. Ambos estuvieron presentes en dicha reunión.
Otra importante novedad fue la reincorporación de Bolivia, como socio del Fondo, elevando a catorce los países socios del FLAR, siendo ellos: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Guayana, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Uruguay y Venezuela y el CIAT como institución internacional asociada.
Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de Gonzalo Zorrilla, nuevo Director Ejecutivo del FLAR, seguidas de Eduardo Rojas, Presidente del Comité Administrativo del FLAR. Luis Sanint da la bienvenida en representación del CIAT, Sanint explica que el CIAT ha cambiando rápidamente y fruto de eso se crea Agronatura, en la que ahora asume su Dirección. Sanint expone rápidamente de qué se trata Agronatura “el ámbito de Agronatura, en el cual también podemos decir que el FLAR fue una de las entidades líderes, se da bajo el concepto de varias entidades trabajando en el “campus” del CIAT, de una manera coordinada y autónoma. Tratamos de fortalecer el concepto de un CIAT y un parque científico completamente abiertos a América Latina, que ofrecen una cantidad de recursos, cuya utilización está en las manos de ustedes”.
Rafael Hernández de FEDEARROZ se dirige a los asistentes en representación de Colombia, país anfitrión de la reunión. Dando la bienvenida a su país.
Gonzalo Zorrilla informa que en el período agosto-diciembre la dirección ejecutiva del FLAR estuvo mayoritariamente en manos de Luis Sanint. Se presenta un informe conjunto detallando las actividades de los DE durante cada uno de los períodos correspondientes en ejercicio del cargo y realiza una presentación sobre el enfoque que piensa darle a su gestión. Los extractos fundamentales de su intervención se presentan a continuación:
“FLAR es una organización novedosa porque asocia lo público-privado en un organismo supranacional distinto, donde las instituciones de cada uno de los países decidieron asumir la tarea y crear una estructura con sus recursos y esfuerzos propios. Es una asociación privada pero que tiene fines mixtos: por un lado recuperar la inversión que se hace pero, a su vez, todas las instituciones tienen un nexo con la sociedad, por lo tanto tiene un objetivo público pues si nuestros sectores arroceros funcionan, las sociedades vinculadas a estos sectores también se benefician.
FLAR es muy pequeño si se mira sólo su estructura y sus recursos. Su fuerza radica en ser el nexo y punto de apoyo para trabajar con todas las instituciones que están aquí representadas, donde hay gran diversidad de investigación, extensión, privadas, asociaciones de productores e industriales y, por supuesto, el CIAT como un socio clave y estratégico en esta relación. La fortaleza del FLAR es esa posibilidad de lograr que con esos recursos movilicemos y aprovechemos la fuerza de todas las organizaciones y las personas que están vinculados al Fondo. Pensemos que tenemos acceso directo a decenas de miles de productores arroceros que plantan más de tres millones de hectáreas de arroz. Ahí es donde el FLAR tiene su fortaleza y ahí es donde pienso que uno de los roles del director es intentar sacar el mayor provecho a esa potencialidad que tenemos en esa estructura.
Otro aspecto de preocupación en esta función es el esfuerzo en el equilibrio en los productos, en los resultados, es decir, en lograr que la acción del FLAR sea equilibrada para todos los socios. Un equilibrio matemático va a ser siempre imposible, pero en la acción de los programas del FLAR debemos hacer el máximo esfuerzo para que haya un equilibrio en cuanto a lo que se hace para cada uno de Uds. Es un gran desafío porque tenemos enormes diferencias entre países, en cuanto a formas de producir, distintas realidades y distintas problemáticas. Ese es uno de los retos fuertes de la Dirección.
Veo tres áreas de acción posible del FLAR:
a) En generación y transferencia de tecnología está la inversión de los primeros 10 años del FLAR. En primer lugar un programa de mejoramiento genético común con la intención de que en coordinación y encadenamiento con los programas de mejoramiento de cada uno de los socios, genere variedades mejoradas que cambien la situación de los productores. Fue la prioridad que puso el FLAR en sus inicios y tiene hoy 10 años de trabajo, dos líneas de acción definidas, trópico y templado, con distintos niveles de avance. El trabajo en trópico fue un proceso que continuó lo que se venía haciendo en el CIAT, la organización para clima templado llegó cuatro o cinco años después. Resulta muy auspicioso ver la situación del trópico, en el cual los productos de esos años de esfuerzo están llegando a ofrecer resultados y eso es una buena señal para lo que estamos haciendo en templado. La estrategia para la zona templada está en plena evolución. La reunión que tuvo el comité técnico en Porto Alegre en septiembre fue muy buena porque se acordó con los mejoradores del Sur la necesidad de estar muy integrados en el proceso de mejoramiento para ese tipo de condiciones.
Mejoramiento fue y seguirá siendo el centro de actividad del FLAR, a pesar que desde el primer día se entendió que la solución para el sector arrocero no sólo era cuestión de variedades sino que se precisa abordar también los aspectos de manejo. La aprobación del proyecto CFC hace tres años fue un punto de inflexión, fue la posibilidad de que el FLAR hiciera algo importante en este tema.
Este proyecto fue el salto que nos permitió meternos en agronomía y transferencia de tecnología, pero también nos crea internamente desuniformidades, porque es un proyecto que tenía énfasis para algunos países, posibilidad de que otros se beneficiaran y limitaciones para otros. Esa inequidad fue asumida por el Comité porque era la manera de sacarle provecho a la oportunidad. Hay nuevos proyectos y éste será uno de los temas centrales de esta reunión. Ya está resuelto que el FLAR defina un plan de acción en agronomía basado en recursos propios y, obviamente, lo que podamos conseguir. Todo eso nos obliga a definir qué es lo que hacemos y cómo mantenemos el balance para que sea una actividad que sirva al conjunto, porque seguramente las demandas van a ser mayores que las posibilidades que tenemos en una primera instancia, por lo que debemos trabajar fuertemente en la priorización de qué programa vamos a desarrollar.
b) El tema de desarrollo institucional de los sectores arroceros en los países socios lo considero estratégico para el éxito del FLAR. La experiencia de esta primera década nos ha demostrado que el Fondo puede aportar en la mejora de la organización a nivel de los países miembros. La mera decisión de participar en el FLAR, ha obligado a muchos a empezar un proceso de organización y creo que es un campo que se puede potenciar en función de acciones directas del FLAR o de relaciones horizontales, es decir, que la experiencia de algunos países puede ser aprovechada por otros con base en la estructura sectorial. Es un tema que me atrae especialmente porque tengo una experiencia de más de 20 años de trabajar en un sector en el cual se ha logrado bastante estructuración de las distintas cadenas del sector y lo considero una fortaleza fundamental de cualquier sector agrícola, que tenga un buen encadenamiento desde el productor hasta la industria, la investigación, el gobierno, etc. Este tema no puede ser una propuesta del FLAR sino que requiere iniciativa de los interesados, pero creo que con el conocimiento que tenemos y esta capacidad, hay posibilidades de que países que estén pensando en mejorar su estructura a nivel sectorial puedan apoyarse en el FLAR para ello. Para FLAR es crítico contar con una razonable organización sectorial en cada uno de los socios. Sin ella difícilmente se pueda aprovechar la inversión que se hace en este proyecto común.
c) En cuanto a políticas sectoriales a nosotros no nos corresponde meternos en ámbitos políticos gremiales. Creo que la creación de CELARROZ es muy pertinente en ese sentido. De cualquier manera, el FLAR debe estar atento y en sintonía con esta temática y con CELARROZ. El FLAR puede ser un órgano de consulta y referencia en temas de políticas sectoriales pero vinculadas a la investigación o al desarrollo tecnológico, ahí tenemos una voz en caso de que existan ámbitos en donde puedan expresarse.
Finalmente se presentan los aspectos salientes de la propuesta de trabajo en la fase administrativa del cargo de Director. En el FLAR estamos acostumbrados a trabajar con pocos recursos y considero indispensable mantener una política extremadamente estricta en tal sentido y la máxima eficiencia del uso de los mismos en procura de los resultados que se pretenden.
La comunicación fluida y eficaz con los socios también es algo indispensable y será una preocupación del director.
También me interesa poner parte de mí esfuerzo en mejoras en la organización de las actividades de los Comité Técnico y Administrativo. Con los años hemos mejorado sustancialmente pero soy consciente del costo que tienen las mismas en gastos directos y en tiempo de los participantes y de la necesidad de ser lo más eficaces posibles durante su realización.
El uso de otras herramientas de comunicación interna y externa: la página, el foro arrocero, el foro electrónico debe seguir creciendo. Son de mucha eficacia en la expansión de la idea del FLAR.
Mi actitud es de total compromiso para lograr lo que ustedes quieren de FLAR. Me interesa que toda acción que estemos o vayamos a llevar adelante tenga un nexo permanente con el socio, lo que hace que sea más efectiva y evita dificultades o inconvenientes en lo que estamos haciendo como FLAR. Por último, mi intención es de lograr una coordinación plena y de mutuo beneficio con el programa de arroz del CIAT, repartiendo responsabilidades y coordinando esfuerzos para que las acciones de uno y otro sean complementarias. Debemos además ser inteligentes y estar extremadamente atentos a que el FLAR pueda ser el inmediato beneficiario de los avances del trabajo del CIAT en arroz”.
En otro tramo de la reunión, Peter Jenings, Mejorador principal del FLAR, informa sobre las actividades y perspectivas del programa de mejoramiento para las zonas tropical y templada. Se resalta que el material tropical disponible reúne todos los parámetros deseados para alta calidad y que actualmente se trabaja en la inclusión de panículas grandes en el material F3. Se menciona que el programa para la zona templada se ha enfocado en el desarrollo de tres metodologías de evaluación de tolerancia a frío: evaluación en semilla seca, plántulas y en estado de floración. Jennings hizo énfasis en la importancia de prestar más atención en el manejo de viveros, selección de materiales y lanzamiento de variedades en cada país. Sobre actividades futuras resalta la importancia de buscar alianzas entre el FLAR y otros actores del sector privado. Como ejemplo, es la relación con BASF, afirmando que puede ser la solución para el problema de arroz rojo. Sostiene que es indispensable una variedad CLEARFIELD para resolver y permitir que mejoramiento y agronomía sigan adelante.
Una importante parte de la agenda para la discusión y aprobación por parte del Comité para esta reunión, era lo relacionado al posible Programa de Agronomía del FLAR. O sea, un proyecto de manejo de cultivo y transferencia de tecnología. El cual se implementaría gradualmente en 2006, en virtud de la finalización del Proyecto CFC; para ello, su responsable Edward Pulver, técnico especialista en el tema de reconocida actuación al respecto, expuso su visión sobre el futuro posible para dicho nuevo programa, como una extensión a las actividades iniciadas con el proyecto CFC, pero adaptadas a la realidad y capacidad de cada país, en base a una metodología local, tomando de los sistemas exitosos en el mundo los puntos que se adapten a cada necesidad.
Puntualizando el Dr. Pulver tres claves:
· Relevancia de la tecnología.
· Efectividad del sistema de transferencia.
· Eficiencia en la tecnología y transferencia.
En base a esta intervención y la deliberación posterior, el Comité Administrativo aprueba el desarrollo de un programa de Agronomía propio de FLAR que de continuidad al trabajo iniciado con CFC. Se resuelve que el plan debe ser el de alcanzar a los 14 socios en un proceso en etapas y con la misma estrategia seguida hasta ahora (la cual incluye ajustes a la realidad de cada país), tal cual lo presentó el Dr. Pulver. Para ello se encomienda al Director estudiar la factibilidad de dicho proyecto y presentar una propuesta de un plan coherente técnicamente y sólido en su presupuesto, a ser refrendado en la próxima reunión del CA. Se entiende que este nuevo proyecto no puede erosionar el trabajo de mejoramiento genético que sigue siendo altamente priorizado por los socios, sino que debe sumarse a este con recursos genuinos.
Al finalizar la reunión se discute la sede para el próximo encuentro del Comité Administrativo, el Presidente, Eduardo Rojas recuerda que en agosto se había propuesto a Uruguay como lugar para la reunión de marzo de 2006 y México había manifestado interés para la siguiente reunión. Gustavo Pereyra, integrante de la delegación de Bolivia, expone la invitación formal de la prefectura de Santa Cruz de La Sierra para que la próxima reunión sea en su país. Pedro Blanco y Alfredo Lago, aceptan ceder el lugar de Uruguay y extienden su apoyo a Bolivia.
Se aprueba de manera unánime que la próxima reunión se realice en Bolivia y la de noviembre en México.
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