Lic. Víctor Hugo Castillo
La mayoría de las sociedades que cultivan cereales en el Asia creen en la influencia de diosas como las madres de los granos. Las sociedades de donde es originario el arroz usualmente tienen mitos e historias que relacionan los primeros contactos del hombre con el arroz. Las historias milenarias, transformadas en leyendas, frecuentemente involucran a las mujeres (diosas) como las responsables de introducirlo en la vida del hombre. Son historias que identifican al arroz y a la mujer como el origen de la alimentación y de la vida. Hoy, estas historias han dado origen a celebraciones como la del “festival de la cosecha” en la India.
India: aquella diosa compasiva
Según una de las leyendas, en tiempos antiguos el género humano no contaba con el arroz que conocemos hoy pues el arroz producía espigas que no daban granos adecuados, por lo cual no se podía obtener alimento de ellas. Para entonces, el hombre vivía de la recolección de frutos y de la caza de animales salvajes.
Un día, Bambarazón, diosa de la misericordia en la India (Kwan Yin en China), vio lo difícil que era la vida de los hombres y mujeres, quienes siempre estaban padeciendo hambre. Su corazón sintió tristeza y compasión, por lo que decidió ayudarlos. Una noche ella, secretamente, bajó a la parte de la tierra donde estaban los campos de arroz y presionando sus pechos, hizo que brotara leche de ellos, la cual derramó sobre las espigas de arroz hasta que salió la última gota de leche y empezó a brotar sangre. Desde entonces el arroz se volvió alimento para el hombre: los granos blancos provienen de la leche de Bambarazón y los granos rojos (que no se comen) provienen de la sangre.
De acuerdo con otra leyenda en la India, el dios Siva creó una hermosa doncella, Retnna-Dumila (“joya radiante”) y, tras quedar enamorado de ella, quiso desposarla. Sin embargo, la joven le puso una condición: que le proporcionara un manjar que nunca le diera hastío.
Siendo imposible para él encontrar un alimento con dicha cualidad, intentó casarse con ella a la fuerza pero no lo logró, pues ella murió repentinamente. A los 40 días de su muerte, los guardias del castillo donde la doncella había vivido, observaron como de su tumba brotaba, en medio de un gran resplandor, una planta desconocida.
De inmediato avisaron al dios Siva, quien, al verlo, comprendió que ese era el alimento deseado por su amada. Entonces expresó: “esa planta lleva el espíritu de Retna-Dumilla” y por ello la llamaré “padi”. Inmediatamente ordenó que las semillas se repartieran a todos los hombres del reino para alimentarlos y desde ese momento comenzó su difusión por todo el mundo.
Sudeste asiático: regalo de los dioses
En el sudeste Asiático, de donde se presume que es originario el Oriza sativa, el arroz se encuentra enraizado en los ritos sagrados y de mayor tradición de muchos pueblos (Tailandia, Myanmar, Indonesia y Filipinas, entre otros). En estos países se le atribuye origen divino y lo consideran un regalo de los dioses.
China: la Diosa del Arroz
Una leyenda cuenta que, en tiempos remotos, Buda y la Diosa del Arroz compitieron para demostrar su poder. En un momento en el que Buda celebraba una fiesta religiosa, la Diosa del Arroz desapareció. La gente, sin arroz, no tuvo ganas de celebrar la fiesta y el propio Buda fue en busca de aquélla para que volviera. Esta leyenda sirve para justificar las mezclas de creencias religiosas en las que las deidades tradicionales y ancestrales -como la Diosa del Arroz- comparten protagonismo con la fe budista introducida en la China desde la India.
Arabia: el sudor del Profeta
Una cultura tan diferente como la arábiga dice en sus leyendas que el arroz proviene de una gota de sudor de Mahoma, caída del Paraíso. En Madagascar (África) una leyenda afirma que el arroz fue fecundado a partir de la sangre del primer hombre.
(Artículo publicado en la Revista “El Arrocero” de la Asociación Nicaragüense de Arroceros)
|
|
Área Institucional |
Datos Estadísticos |
Publicaciones |
Área exclusiva para Socios | © Asociación Cultivadores de Arroz
|