Ing. Agron. Ernesto Stirling
INTRODUCCION
En artículos anteriores de esta revista nos hemos referido a la siembra de pasturas sobre los rastrojos de arroz y las medidas que deberían tomarse para el éxito de la pradera.
Aquí vamos enumerar los aspectos sustanciales de la semilla, implantación y persistencia en el tiempo del mejoramiento a realizar y los costos del mismo.
ALGUNOS ASPECTOS A TENER EN CUENTA
SEMILLA
Una buena pradera se inicia con la elección de una correcta semilla, no sólo en materia de calidad de la misma (pureza, y germinación), sino también con las especies adecuadas a la duración del mejoramiento (ya sea pradera de ciclo corto o largo en años).
Existen hoy en el mercado especies que se adaptan y producen muy bien en uno o dos años de duración (raigrás, tréboles rojo y alejandrino por ejemplo) y aquellas que alcanzan su potencial de producción a partir del segundo o tercer año (lotus, trébol blanco, festuca para nombrar algunas).
A su vez, dentro de cada especie hay cultivares que se adaptan más a determinado manejo y suelo, mientras otros son de lenta implantación y requieren una cama de siembra muy buena.
INOCULACION
El correcto uso del inoculante es para las leguminosas el éxito o fracaso de su instalación, ya que los rizobios que se le agregan a la semilla no existen en el suelo y su manejo anterior a la inoculación, como su correcto uso, es fundamental para lograr una concentración adecuada y que al sembrarse puedan rápidamente crecer e implantarse en las raíces de las mismas.
A veces este aspecto del manejo del inoculante y peleteo de las distintas leguminosas, cada una con su rizobio específico, es descuidado por el productor y pasa a ser uno de los aspectos a corregir.
IMPLANTACION
Las condiciones en las cuales se llega a la cosecha, son la base del éxito o fracaso de la posterior pastura.
Una buena planificación de cuáles serían las chacras de arroz en las que posteriormente a la cosecha se sembrarán las praderas del establecimiento, es un punto de partida fundamental.
Si es posible que las primeras chacras cosechadas sean a su vez las primeras praderas a implantarse, se podrían estar sembrando a fines del mes de marzo o abril, garantizando una temperatura del suelo ideal para el nacimiento de la pradera (Foto 2).
Las siembras del mes de mayo y junio enfrentan condiciones más adversas para el nacimiento (baja temperatura y exceso de humedad) y no se podrán pastorear en forma temprana en la primer primavera.
La instalación de una pradera en los meses del otoño- invierno en suelos en general de topografía plana, lleva consigo un paquete de acciones que son necesarias de realizar antes de la siembra del arroz (por ejemplo nivelación y drenajes principales)
Si estas dos prácticas se efectúan, no solamente redundarán en una mejora para el cultivo de arroz, sino que serán fundamentales para la posterior siembra de semillas de gramíneas (raigrás, festuca) y leguminosas (lotus y tréboles) que componen la pradera. Es importante remarcar que debido al pequeño tamaño de las semillas a sembrar, cuanto mejor sea la cama de siembra más semillas nacerán y las plántulas iniciarán su vida en condiciones que le permitirán su evolución hacia la formación de una buena pradera (Foto 1).
Si la cosecha es realizada en seco, es decir que se retiró el agua de la chacra por lo menos 20 días antes del comienzo de la cosecha, se pudieron romper las taipas en forma inmediata y se abrieron los drenajes principales y secundarios para que los excesos de agua escurran hacia fuera de la chacra, tenemos un porcentaje importante de la implantación ganado.
Si enfrentamos un otoño lluvioso debemos de alguna forma tener elementos para mejorar las condiciones de los rastrojos que queden huelleados, ya que sino un porcentaje importante del área a mejorar (10-20%) quedará sin la posibilidad de que las plántulas crezcan y se desarrollen en forma adecuada
Existen formas de lograr una cama de siembra aceptable a pesar del huelleado de las cosechadoras y carretones, que es pasar un rolo de forma de emparejar el terreno. Si el suelo está húmedo y anegado por el agua, los rolos hacen un buen trabajo y el rolo faca (rolo con paletas cortas), que entierra la paja o el rolo liso bien manejado, cambian sustancialmente el terreno.
Este método ha dado buenos resultados y a medida que el terreno se seca, hay que llenarlo más de agua, para que la superficie del suelo quede lo más pareja posible.
Hay que tener en cuenta que los tractores que tiren a esos implementos deben ser por lo menos medianos en caballaje y de acuerdo al tamaño del rolo, siendo el gasto de combustible para este tipo de tareas de unos 10-15 litros de gasoil por hectárea
La otra ventaja del uso de este tipo de implemento es que, cuando se vuelva al ciclo del arroz luego de la pradera, el suelo está plano y facilita el laboreo primario de las rastras.
Cuando pensamos en la siembra de una pradera a veces se descuida el aspecto del uso de esparcidor o picador de paja, que facilita mucho el nacimiento de las semillas, tanto de las gramíneas como de las leguminosas.
Algo que siempre se pregunta el productor es si pastorea o no el rastrojo de forma de hacer comer la paja por parte del ganado y pisarla de forma de incorporarla al suelo. En este aspecto hay que ver bien como viene el otoño y a que altura se está del mismo, ya que puede atrasarse mucho la fecha de siembra si nos descuidamos en el pastoreo por muchas semanas. Creemos que un pastoreo con alta carga y de pocos días es mucho más efectivo que uno de baja carga y largo en el tiempo, ya que es primordial adelantar cuanto antes la siembra.
Tenemos que tener en cuenta siempre que el piso del rastrojo debe tratar de conservarse siempre y por lo tanto es preferible, si el otoño viene lluvioso, no pastorearlo para evitar que el ganado deje huellas con las pezuñas, que luego perjudican el correcto nacimiento de las semillas.
Algunos productores antes de la siembra de la pradera prefieren enfardar la paja de arroz y de esa forma retiran el material, para después en el invierno darlo al ganado.
MANEJO
Este aspecto es tan importante para la persistencia de la pradera como la implantación.
Los manejos adecuados siempre redundan en más años de vida o mejor oferta de forraje en cantidad y calidad a lo largo de los años.
Hay que tener en cuenta que las especies que se siembran deberán competir luego con las plantas nativas del campo y con malezas (gramilla especialmente) que vayan apareciendo durante los años subsiguientes.
El primer pastoreo debería cumplirse cuando las plantas estén ya bien enraizadas y tengan por lo menos 10-15 cm. de altura y el suelo no se encuentre encharcado, ya que el pisoteo del ganado afecta a las mismas.
No sólo hay que tener en cuenta el estado de la nueva pradera sino también con que categoría se pastorea, ya que las más jóvenes (terneros) son las más adecuadas para las primeras defoliaciones y las pisadas de los animales no destruyen muchas plantas (Foto 3).
Para el inicio de los pastoreos es fundamental poder realizar un manejo rotativo de forma de un mejor uso y aprovechamiento del forraje producido. A su vez, el hecho que los animales no seleccionen en la pastura, ésta rebrota y acumula reservas cuando se les deja un período razonable de tiempo (40-50 días) sin ganado, volviéndose a pastorear con unos 20-25 cm. de altura.
La primavera y verano del año de siembra son fundamentales para el logro de una buen stand de plantas y dejarla semillar, es asegurarse la persistencia en el tiempo del mejoramiento.
En el otoño siguiente a la siembra se deberá fertilizarla de manera de no dejar bajar la cantidad de fósforo disponible para las leguminosas y que la cantidad y calidad de forraje a entregar sean las óptimas a lograr.
COSTOS
Siempre que se quiera hacer una inversión en pasturas es necesario realizar un costeo de la misma, no sólo para saber cuantos dólares nos cuesta sino también en relación al producto que voy a obtener de la misma, es decir cuantos kilos de carne gorda serán necesarios para pagarla.
Para ello recordaremos lo que eran los precios del ganado y semilla fina en el artículo que saliera publicado en el año 2002 (Revista Arroz Nº32) y veremos lo que ha ocurrido desde allí hasta la fecha, junto con los precios de semilla para esta zafra y lo que podemos esperar en materia de precios de la carne vacuna gorda.
Los costos se tomaron en base a la siembra con 20 kg. de Raigrás, 3 kg. de trébol Blanco y 6 kg. de Lotus por hectárea más el avión e inoculantes y adherentes normalmente utilizados.
AÑO 2000 2001 2002 2003 2004 2005
Precio Novillo US$/kg.(1) 0.78 0.65 0.55 0.69 0.85 0.82
Costo Pradera U$S/Ha.(2) 50 42 35 42 50 52
KGS novillo /Há.Pradera 64 65 64 61 59 63
Precio Bolsa Arroz U$S (3) 5.15 5.65 5.35 8.5 7.6 8.5
Bolsas de Arroz/Ha. Pradera 9.7 7.4 6.54 4.9 6.6 6.5
1-Fuente OPYPA
2-Fuente Empresas semilleristas
3-Fuente ACA y 2005 estimación
Como se observa en el cuadro, los precios de la semilla fina se ha venido incrementando en los últimos años al igual que el precio del novillo gordo, situándose el costo de una pradera en alrededor de 60 kg. de carne.
Si lo medimos en costo por bolsa de arroz, se mantendría muy parecido al año pasado y sí muy diferentes al año 2002.
Esto nos hace pensar en un equilibrio de los precios de los productos (carne y arroz) y que la suba del precio de las semillas forrajeras - que habían estado muy bajas en los años 2001 al 2003 inclusive - está tendiendo a una estabilización en los dos últimos años, lo que nos permitiría en presupuestar sin mayores alarmas.
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